Luego de una intensa jornada laboral para acabar los puntos restantes en Tractis, sin dormir, fui al aeropuerto de Barcelona para viajar a Sevilla. Me fui con un clima de verano y llegué a una ciudad con lluvia, viento y bastante frío. Pero si hay algo que caracterizan a los Sevillanos es el calor que llevan todos y en dos minutos parece que todavía fuera verano.
Los traspiés del taxista y algunas cuestiones urbanísticas de Sevilla impidieron que llegara con bastante antelación al evento para poder ver algunas charlas y charlar con la gente. Así que a la mesa dedicada a Macintosh llegué casi en la hora, y pasado por agua. Igualmente, con el cuerpo helado, mojado le pusimos todo el color que pudimos a la mesa. Estoy bastante contento de haber conocido a José Antonio del Corral, Juan de Dios Santander y José Félix Navarro que ha moderado nuestra mesa. Estuvimos de acuerdo en bastantes cosas y luego fuera de las charlas seguimos ampliando el tema, espero cruzármelos de nuevo en otras charlas.
Las mesas de Macintosh, en este y otros eventos siempre se vieron empañadas de algo inevitable: el amor por el producto. Si bien es como apuntaba Ricardo con una pregunta, los maqueros tenemos o asimilamos esto como si fuéramos fanáticos perdidos de un producto. Como los hinchas de fútbol, los fanáticos de Chevrolet, Ford, Harley Davison, etc. Es la cultura y el círculo asociado a los consumidores de algo que no pueden estar más en desacuerdo con unas cosas y con otras son como la droga: inseparable.
Aún así, mi charla estuvo menos orientada al onanismo del mundo Mac o ser maquero, y estuvo orientada más al mundo laboral, cómo trabajo con Mac y realmente, cómo estamos trabajando todos mis compañeros con esta plataforma. Hablar de Mac dentro de la empresa es para comentar las bondades y fliparse con todas las cosas que te van ocurriendo. Simplemente, te das cuenta que los amigos, contactan contigo para contarte lo que han descubierto y no para preguntarte cómo solucionar los problemas, o su ordenador les va mal. No es común esto, pero tampoco nos salvamos.
Siguiendo la línea del tema, los blogs que mantenemos, nuestro producto en desarrollo y lo increíble de trabajar en casa, en el bar, parque o en cualquier oficina ahora mismo lo tengo todo gracias al Mac.
Pensé que me toparía con muchos maqueros pero no era así. De hecho, vi pocas Macs en el evento, comparado con Barcelona donde abundaban. La gente sigue creyendo que los Macs tienen su precio, y es un tema al que seguro la compañía tiene que dar más vuelta. Nunca intento convencer a nadie, aunque a veces parezca lo contrario a que se compre un Mac, intento siempre hablarle a todos contándole lo bien que me lo paso desde que tengo una, que no es hace dos meses, precisamente.
Luego, por sorpresa me encontré a otro maquero de esos que sigues bastante por la blogosfera y lo escuchas en tu iPod: Juanpol. Que puedo decir de mi compatriota, ¡es un maestro! La de risas que me eché con Juan y sus amigos los cuales visitaré en Málaga ahorita, en diciembre viajo hacia allá. Juan de paso me mostró en exclusiva su proyecto que se llama beon, una plataforma de widgets bastante más que amigable y completa que vi la nueva versión así que me mantendré con la boca cerrada hasta el lanzamiento, ja. La verdad es raro encontrarse con gente de habla hispana que se meta en este rubro de microaplicaciones, donde Dashboard y Konfabulator son reyes, un poco de chica, un poco de emoción en la vida de los desarrolladores.
En Marzo del 2007 estaré en Sevilla otra vez como invitado para una charla, eso espero, bastante extensa sobre accesibilidad. La cual considero muchísimo más interesante para desarrollar y espero armarla lo antes posible.